domingo, 15 de abril de 2018

Mi Primer Veneno

En esta investigación analizamos el entramado publicitario, de avales médicos, etiquetado confuso y reclamos nutricionales engañosos de los productos procesados para bebés en la etapa 0-3 años.
¿Qué los caracteriza?
La mayoría de estos productos son altamente procesados, tienen un escaso valor nutricional y algunos de ellos son claramente insanos, de mala calidad y están muy alejados de las bondades incuestionables de la alimentación casera. El principal problema de este tipo de productos es que contienen altos niveles de azúcar.
Si un bebé consume papillas de las principales marcas durante unos 4 meses, ingerirá solamente por este producto casi 1,5 kg de azúcar.
Farmacias y asociaciones médicas lo avalan, ¿cómo es posible?
Hemos analizado los trucos publicitarios y del etiquetado y, sobre todo, nos hemos centrado en el lugar donde se compran y de quién reciben el aval,ya que estos productos se compran, básicamente, en supermercados y farmacias y reciben el aval de asociaciones pediátricas a pesar de ser productos poco saludables.
¿Qué pedimos?
-          Prohibir la publicidad de alimentos insanos dirigidos a la infancia
-          Prohibir la propaganda y venta de estos productos alimentarios en centros médicos y farmacéuticos
-          Regular el conflicto de intereses de las empresas en temas de salud
Prohibir la participación de organizaciones que tengan conflictos de intereses entre sus objetivos privados y públicos en la toma de decisiones sobre la salud pública 


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